
La Juglaresca, cuna de nuestra lengua universal
Antonio Pérez Henares
- 23 de octubre de 2025
Sinopsis
La juglaresca medieval española fue una de las grandes formas de transmisión cultural de la Edad Media. En un tiempo en el que la mayoría de la población no sabía leer ni escribir, los juglares recorrieron villas, caminos, plazas, cortes y castillos llevando consigo noticias, relatos, canciones, gestas heroicas, sátiras, romances y espectáculos de entretenimiento.
Su figura unía palabra, música, memoria y representación. Los juglares recitaban cantares épicos como los vinculados al mester de juglaría, difundían historias de héroes, reyes y batallas, pero también interpretaban piezas cómicas, líricas o populares adaptadas al gusto de cada público. Gracias a ellos, muchas narraciones circularon oralmente antes de fijarse por escrito, como ocurrió con el universo del Cantar de mio Cid.
La juglaresca fue, por tanto, mucho más que diversión. Constituyó un medio de comunicación, una forma de literatura viva y una herramienta esencial para conservar la memoria colectiva. En ella se mezclaban lo culto y lo popular, lo histórico y lo legendario, la música y la poesía, dando forma a una de las expresiones más ricas y características de la cultura medieval hispánica.
Ponente
Antonio Pérez Henares
Antonio
Pérez Henares, también conocido como Chani, es periodista, escritor y divulgador español nacido en Bujalaro, Guadalajara, en 1953. Inició su carrera periodística a los dieciocho años en el diario Pueblo y ha desarrollado una larga trayectoria en medios como Mundo Obrero, La
Razón, la Cadena SER, la revista Tribuna y diferentes cabeceras nacionales. También ha ocupado responsabilidades de dirección en publicaciones y medios, entre ellos Tribuna, Negocio y Promecal.
Como escritor, ha cultivado especialmente la novela histórica, con una atención destacada a la prehistoria peninsular, la Edad Media española y los grandes personajes de la historia hispánica. Entre sus obras figuran la tetralogía prehistórica formada por Nublares, El hijo de la Garza, El último cazador y La mirada del lobo, así como novelas como La tierra de Álvar Fáñez,
El Rey Pequeño, La canción del bisonte o Cabeza de Vaca.
Su obra combina documentación histórica, pulso narrativo y una mirada muy vinculada al territorio, la memoria y las raíces culturales de España.